
Google México está exhibiendo los doodles hechos por niños de diversas edades. La idea es que se vote por ellos para definir cuales serán los que se publiquen durante los festejos por el Bicentenario de la Independencia. Si quieres votar puedes ir a Google y ayudarles a decidir.
“Soy un diseñador, no un maldito destornillador. Un mensaje global para los clientes de todo el mundo que creen que un diseñador es una mera herramienta para ejecutar sus feas ideas”
Creo que lo importante es hacernos escuchar por nuestros clientes, ser selectivos y vendernos con excelente calidad y buenas soluciones. Un cliente que confía en nosotros aceptará la oportunidad de aprender a manejar su marca o imagen correctamente, para ello, debemos de mostrar interés y cuidado; pero eso sí, tratando de no vendernos sólo porque hay que pagar las cuentas y en ese tenor cobrar lo que sea por hacer cualquier cosa.
Gráfico: RANT por xyphid
Via Isopixel
Worth 1000 hace con regularidad concursos de edición en photoshop para crear ilustraciones que van de lo ridículo a lo ilógico, pero siempre con mucho humor. En esta ocasión me llama la atención su concurso de “Vintage Ads“, donde vemos productos modernos en anuncios muy viejos.

Una de mis obseciones personales es la futurización: el proceso mental constantemente activo que genera estrategias de acción para capitalizar el ambiente en despliegue. En otras palabras, el razonamiento analítico que nos lleva a imaginar un escenario probable para algo que aun no sucede. Uno de los trabajos que desarrollamos en Taller Creativo Hikari es precisamnete la futurización como un medio de control y de proyección para empresas, planes y personas.
La futurización no es una ciencia, pero se vale del método científico. Busca probabilidades para plantear lo que teóricamente podría suceder al tomar una u otra desición. Es el complemento ideal a la planificación. Esta, fría y tediosa, sirve para establecer bases firmes sobre las que obtendremos cierta seguridad. La futurización, en cambio, crea o sigue tendencias, explota la imaginación y fertiliza campos para la expansión.
La futurización es el campo en el que se usa la imaginación de manera práctica y aplicada a la realidad. ¿Qué te espera mañana? ¿Qué sucedería si algo sale mal? Supongamos que se cumplen las espectativas ¿estamos preparados para eventualidades? Al planificar, hay que imaginar también.

Ejemplos de futurizaciones son estas postales del siglo XIX donde se ven escenas de lo que nuestros bisabuelos creían que sería el hoy. Caminatas sobre el agua, trenes eléctricos, helicópteros personales, policías motorizados, TV y radio noticieros. Desde luego, no cabía la precisión en todos los detalles, pero definitivamente, esas cosas dan ideas acerca de lo que podría suceder si tan sólo algo se desatara.
¿Cómo imaginas el futuro?
Los profesionales del diseño, el marketing, la publicidad y los medios se enfrentan (nos enfrentamos) con bastante regularidad al trato directo con muchas personas de diferentes características, clases sociales, estratos educativos y paradigmas culturales. Eso da como resultado una policromía sinuosa de personas a las que debemos dirigirnos. El error de muchos, es querer abarcar a todos los clientes, pensando que con ello se prosperará y se conseguirá el éxito. Nada más apartado de la realidad. ¿Quieres saber por qué?